
El mosaico cerámico de trencadís es una técnica
de recubrimiento decorativo de suelos y paredes que se utiliza desde
antiguo.
En los comienzos de los mosaicos cerámicos se utilizaron para
decorar los suelos, los primeros mosaicos que se conocen están en
Turquía, en su elaboración se utilizaban cantos rodados
para decorar los suelos. Posteriormente en Grecia y Roma aparecen ejemplos
de este arte.
En el renacimiento se utiliza esta técnica para decorarlas
iglesias, llegando a decorar la Basílica de San Pedro de Roma.
Durante el modernismo en Cataluña su uso fue muy extendido
entre los arquitectos y sus artesanos alcanzaron una gran destreza
en la colocación de los mosaicos, gracias a esto Barcelona
posee algunas de las mejores obras de trencadís. El más
conocido de los arquitectos que usó esta técnica
fue Antoni Gaudí, que utilizó el trencadís como
un sello propio de su obra.
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trencadís y Gaudí"
Actualmente el arquitecto Santiago Calatrava utiliza el trencadís
principalmente en color blanco para recubri el exterior de sus obras,
siendo un signo distintivo de su arquitectura. Para recubrir las zonas interiores
reserva el color azul cobalto. La Ciudad de las Artes y las Ciencias
de Valencia es un claro ejemplo de ello.
Además el uso de trencadís se ha extendido para
la elaboración de cuadros, paneles decorativos o la creación
de logotipos.
Algunas obras a destacar:
-El Palau Güell, de Gaudí y situado
en Barcelona.
-El tejado, la fachada, escalera y entrada de
la Casa Batlló, de Gaudí y situada en Barcelona.
-La Pedrera, de Gaudí y situada en Barcelona.
-La Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia,
de Santiago Calatrava.